
El error médico ocurrió en Estados Unidos; incluso en un país tan avanzado ocurren estos casos de mala praxis. Los padres de la bebé aseguran que demandarán al hospital, mientras que los médicos se excusan en la cercanía del rostro del bebé a la placenta.

La cesárea, que se realizó de emergencia, no tuvo un desarrollo deseable, terminando con 13 puntos cosidos en la cara de la niña, observándose claramente el enorme corte que le realizaron.
Los padres de Kyanni, así llamaron a su pequeña, insistían con tener un parto natural, pero por incitación de los médicos decidieron que el parto fuera por cesárea.
Al ver a su hija con esa herida, los padres se angustiaron demasiado, especialmente la mamá, que ya había atravesado un arduo trabajo de parto.
La alegría del nacimiento quedó empañaba por la tristeza y el enojo, ante el dolor que habían hecho sufrir a esa pequeña niña. De hecho, el abuelo califica la experiencia como desgarradora. Jamás habían escuchado de un caso así en un parto por cesárea.
Actualmente piden financiación a través de Internet para poder demandar al hospital y a los médicos. Consideran que deben responder ante la justicia por ese daño.
Definitivamente esta es una historia muy triste, pero afortunadamente la situación de Kyanni no pasará a mayores, y podrá desarrollarse sanamente, así como tener una vida hermosa en el futuro.
Comparte la historia, asegurémonos de que no se repita.